El Ayuntamiento de Móstoles vuelve a estar en el centro de la polémica. Todos los partidos de la oposición han pedido la dimisión del alcalde, Manuel Bautista (PP), después de que se conociera que una edil de su propio grupo lo ha acusado de acoso sexual y laboral.
Según la información publicada por el diario El País, la denunciante advirtió a dirigentes del PP madrileño, que le pidieron que no hiciera nada, sin activar en ningún momento el protocolo correspondiente.
Entre los nombres señalados por la oposición están Alfonso Serrano, número dos del PP en Madrid, y Ana Millán, vicesecretaria de Organización del partido, quienes se habrían reunido con la edil y le recomendaron no denunciar.
Desde el Partido Popular de Móstoles se insiste en que el caso fue archivado por no contar con pruebas suficientes y se apela a la presunción de inocencia del regidor. El grupo municipal también acusa a la denunciante de actuar con “mala fe”, al no haber presentado denuncia judicial.
Mientras tanto, la presión política y mediática no deja de crecer. El PSOE, Más Madrid, Podemos, Izquierda Unida e incluso Vox han exigido la dimisión inmediata del alcalde y de todos los implicados en el presunto encubrimiento. También piden la convocatoria urgente de un Pleno Extraordinario para exigir explicaciones públicas.
«Un escándalo mayúsculo que no puede quedar impune»
En un comunicado, Más Madrid Móstoles califica los hechos de “extremadamente graves” y reclama responsabilidades políticas inmediatas. José Arrabé, portavoz municipal, ha solicitado la comparecencia del alcalde y muestra su apoyo a la concejala afectada.
En la Asamblea de Madrid, las portavoces de PSOE y Más Madrid, Mar Espinar y Manuela Bergerot, han acusado directamente a Isabel Díaz Ayuso de encubrir el caso y han recordado que “no se reunió con la víctima, pero sí con el presunto acosador”.
La portavoz de Podemos en Móstoles, Mónica Montreal, ha llegado a comparar este caso con el de Nevenka Fernández, ocurrido en Ponferrada hace 25 años.
Por su parte, Vox Madrid ha pedido no solo la dimisión del alcalde, sino también explicaciones claras del PP, al que acusan de actuar “con feminismo de pancarta mientras silencia a sus víctimas”.
El silencio de Ayuso y la respuesta del PP
Desde el Gobierno regional, la presidenta Ayuso ha calificado el caso como “fabricado” y se ha limitado a defender a su equipo. Alfonso Serrano, señalado por su papel en el supuesto encubrimiento, afirma que el caso no encajaba “ni en acoso laboral ni sexual”.
La situación ha provocado un terremoto político en el municipio, que vive uno de sus momentos más delicados desde el inicio del mandato.
Mientras, la oposición insiste en que las responsabilidades políticas deben asumirse ya, y que no se puede seguir utilizando la presunción de inocencia para ignorar una denuncia de este calibre.