El Ayuntamiento de Móstoles afronta desde este jueves una nueva etapa política. La portavoz de Vox, Nieva Machín, formalizó su dimisión de todos los cargos que desempeñaba en el equipo de gobierno municipal, poniendo fin al pacto de investidura que su formación había alcanzado con el Partido Popular tras las elecciones municipales de 2023.
La salida de Machín, oficializada ayer jueves, implica su renuncia como miembro de la Junta de Gobierno Local y como presidenta de la Junta de Distrito 2 Norte-Universidad. Además, ha solicitado el cese de los dos cargos de confianza vinculados a su área, sobre los que el Consistorio aún no se ha pronunciado. Con esta decisión, el Partido Popular queda al frente del gobierno local en solitario, con una estructura compuesta por 12 concejales, sin mayoría absoluta en el Pleno.
La ruptura entre ambas formaciones se venía gestando desde hacía semanas, tras la salida del concejal Daniel Martín del Grupo Municipal de Vox. El edil, ahora no adscrito, mantuvo su puesto como responsable del área de Cultura, algo que desde Vox interpretaron como una ruptura del acuerdo político firmado tras las elecciones. La formación exigió entonces al alcalde, Manuel Bautista, su destitución inmediata. Aunque el regidor terminó por asumir directamente las competencias de Cultura, la respuesta no fue suficiente para evitar la fractura definitiva entre ambos partidos.
En un comunicado oficial, el Ayuntamiento de Móstoles ha confirmado la aceptación de la renuncia y ha asegurado que será tramitada conforme a la legalidad vigente y los procedimientos administrativos correspondientes.
Desde el equipo de gobierno municipal, ahora exclusivamente del PP, lamentan que lo que consideran una «crisis interna» de Vox haya derivado en una situación que, según afirman, «le impide garantizar la estabilidad necesaria para seguir formando parte del gobierno». Aun así, el PP defiende haber mantenido “en todo momento una actitud de diálogo y colaboración”, con el objetivo de asegurar la estabilidad institucional y el normal funcionamiento del Ayuntamiento.
El ejecutivo local, a partir de ahora en minoría, insiste en que seguirá gobernando «con responsabilidad», centrando su acción en una gestión eficaz y en el cumplimiento de los compromisos adquiridos con los vecinos de Móstoles.