El alcalde de Móstoles, Manuel Bautista (PP), compareció el pasado 24 de febrero en un pleno extraordinario solicitado por más de una cuarta parte de los miembros de la Corporación, después de que a comienzos de mes trascendiera la denuncia interna presentada por una exedil de su propio grupo por presunto acoso sexual y laboral.

La polémica se inició el 5 de febrero, cuando salió a la luz una información según la cual la concejala había advertido de los hechos a dirigentes del PP madrileño y que, pese a ello, no se activó el protocolo correspondiente. Según esa información, responsables regionales del partido se habrían reunido con la edil y le habrían recomendado no denunciar.

Tras conocerse estos hechos, todos los grupos de la oposición en el Ayuntamiento  exigieron la dimisión inmediata del regidor y de los posibles implicados en un supuesto encubrimiento. También solicitaron la convocatoria urgente de un pleno extraordinario para que el alcalde diera explicaciones públicas.

Desde el Partido Popular de Móstoles se insistió desde el primer momento en que el asunto había sido archivado al no existir pruebas suficientes y se apeló a la presunción de inocencia. El grupo municipal sostuvo además que no se había presentado denuncia judicial.

En la sesión celebrada el 24 de febrero, Bautista rechazó “de manera categórica” las acusaciones y defendió su derecho a la presunción de inocencia, recogido en el artículo 24.2 de la Constitución Española, así como el derecho al honor. Afirmó que no dimitirá y que se querellará contra quienes, a su juicio, atenten contra su reputación.

“Hoy no está en juego únicamente mi nombre. Está en juego la solidez de nuestras instituciones”, manifestó durante su intervención, en la que aseguró su disposición a que los hechos se analicen “con rigor, objetividad y respeto a la legalidad”.

Tras la comparecencia, los grupos municipales de la oposición reiteraron su solicitud de dimisión. La portavoz socialista recordó que habían pedido la creación de una comisión de investigación para esclarecer lo ocurrido. Desde Más Madrid se cuestionó si la situación permite ejercer la Alcaldía con normalidad, mientras que Vox centró su intervención en la imagen institucional del municipio.

El concejal no adscrito mostró su respaldo al alcalde y aseguró que no participará en lo que calificó de “linchamiento” político.

El caso sigue abierto en el plano político, mientras la oposición mantiene que deben asumirse responsabilidades y el alcalde insiste en su derecho a la presunción de inocencia.