El Ayuntamiento de Móstoles continúa desarrollando medidas frente a la soledad no deseada a través del plan estratégico municipal “Móstoles Cuida”, que incorpora a establecimientos de proximidad como agentes clave en la detección de situaciones de vulnerabilidad.
Dentro de esta iniciativa, distintos comercios y farmacias del municipio cuentan con la insignia identificativa de “Soledad No Deseada”, lo que los acredita como puntos de apoyo para identificar posibles casos entre la población, especialmente personas mayores.
El alcalde, Manuel Bautista, junto a la concejala de Contratación, Mayores y Bienestar Social, Raquel Guerrero, ha visitado dos de los establecimientos adheridos: la Farmacia Antón Cañadas y la Librería Andrómeda.
El programa se apoya en la Red de Comercios Amigables y en la Red de Entidades, estructuras que permiten establecer un sistema de información, seguimiento y գնահատación continua de los casos detectados. Los participantes han recibido formación específica para reconocer señales de alerta y actuar de forma coordinada con los servicios municipales.
En la actualidad, cerca de medio centenar de establecimientos forman parte de esta red, entre los que se incluyen peluquerías, ópticas, centros de audiología, librerías y farmacias. Su cercanía con la ciudadanía los convierte en puntos estratégicos para la detección precoz de situaciones de aislamiento social.
Por su parte, la Red de Entidades integra a personal técnico municipal, asociaciones, centros de salud, residencias y colectivos vecinales, con el objetivo de coordinar la intervención social.
El Consistorio ha señalado que continuará impulsando nuevas acciones dentro de este plan, en colaboración con la Comunidad de Madrid, en el marco del convenio vigente para el periodo 2025-2026.
La soledad no deseada se considera un fenómeno con impacto directo en la salud y la calidad de vida, especialmente en personas mayores, lo que ha llevado a reforzar este tipo de iniciativas a nivel local.